domingo, 29 de octubre de 2017

BJØRN, EL OSO LOCO


Nuestros Rovers este sábado han tenido dos actividades, la primera, preparada por una de ellos para romper el hielo y conocerse mejor, y la segunda sobre el marco simbólico del Clan. Para esa actividad, los Scouters escribieron una historia de Bjørn, un vikingo, que al igual que nuestros rovers vivió y murió como un fuerte guerrero. Os dejamos la historia aquí abajo.

Bjørn había recibido su marca de ceniza en una humilde familia de granjeros. Fue con su familia con la que eligió su runa y su animal. Había nacido como un bebe grande y fuerte, de ahí su nombre “Oso”. Orgulloso, llevaría los colores de su padre, que son los mismos que los del padre de su padre, y los mismos que el padre de aquel.
Por eso, desde muy pequeño él solo deseaba ser un guerrero y surcar todos los mares. Su padre le había contado en las noches de invierno como, cuando el conde les llamaba tras el deshielo, todos los hombres del reino se juntaban en la capital para partir en busca de tierras que saquear. Bjørn se dormía por las noches deseando que su día llegara.
Creció, como un niño fuerte, y cuando quiso darse cuenta, su día había llegado: Hoy recibirá la marca de sal, hoy se investiría como guerrero, y sería él el que tendría historias para contar a sus hijos en las frías noches de Noruega. El Conde había llamado a la lucha, y todos los guerreros se dividían, cada uno en su drakar. El viaje sería duro, pero eran vikingos: habían nacido para ello, y no existían barcos más resistentes que los suyos, que aguantaban una y mil tormentas.
O quizás no. La tormenta azotaba los costados del drakar, Thor debía estar muy enfadado. Golpeaba con su martillo una y otra vez, y cada golpe de las olas parecía el último que el casco del barco iba a aguantar. En la cabeza de Bjørn solo estaban las historias de su padre, él también había vivido muchas tormentas y siempre había vuelto.

La boca de Bjørn estaba llena de arena y sal al despertarse, por suerte la marea le había llevado hasta una costa arenosa. Toda la playa estaba llena de trozos del naufragio… pero ningún vikingo. Solo Bjørn. Había oído hablar de esto, lo llamaban la experiencia del naufrago, muchos buenos guerreros habían perdido la cabeza al quedarse solos con sus pensamientos. El viejo de su aldea había vivido varias experiencias del naufrago, y Bjørn lo consideraba un hombre muy sabio, así que decidió convertirse en el viejo sabio, y no en el guerrero loco. Reflexionó, pensó en todo lo que le faltaba en aquel momento y cómo debía conseguirlo. Cuando encontró al resto de náufragos Bjørn era distinto: Había crecido, no en cuerpo, pero si su espíritu.
Con el resto de vikingos Bjørn saqueó y peleó como el más fiero de ellos. Pronto empezaron a temerle todos. Lo llamaban “el oso loco”, nadie duraba mucho delante de el en la batalla, movía el hacha como si no le pesara, y cortaba todo lo que se ponía en su paso. Durante su soledad Bjørn había pensado que si el mango de tu hacha se te hace demasiado corto, debes dar un paso al frente.
Volvieron a casa con los drakares llenos de riquezas, pero a nuestro vikingo poco el importaba el oro o las joyas…Él se había traído algo mucho más valioso. El había traído ansia de explorar. Todos los drakares se dirigían siempre hacia el este, ¿por qué nadie había intentado ir hacia el oeste? El Oso loco tenía un objetivo en mente, y lo conseguiría como fuera, aunque tuviera que ir él solo.
Había decidido que esa sería su marca de acero, explorar el fin de los mares, llegar donde nadie lo había hecho. Eso haría que sus historias alrededor del fuego fuesen tan buenas que gente de todo el reino vendría a escucharlas. Bjørn iba a surcar todos los mares.
Era una idea de locos, y nadie le escuchaba cuando la contaba… Hasta que unos cuantos guerreros, más locos que valientes, decidieron encontrar el fin de los mares con él.
Lo que Bjørn y sus guerreros descubrieron, nadie lo sabe. Vinieron con ropas que nadie había visto, y hablando una lengua que nadie entendía. Lo que si sabían todos al mirar la sonrisa de Bjørn es que habían llegado al final de los mares, y habían vuelto para contarlo.

Por eso cuando Bjørn murió, drakares de toda Noruega partieron para despedirle. El mismísimo Conde regaló su drakar más grande para el entierro de Bjørn. Cuentan que la hoguera duró dos días con sus dos noches, pero eso es solo cosa de los necios que no saben escuchar. Porque si eres un guerrero que sabe escuchar, en las frías noches de invierno, alrededor del fuego, las llamas te cuentan las historias de Bjørn el Oso loco y sus guerreros, que surcaron los mares que nadie había surcado, y volvieron para contarlo.

jueves, 16 de febrero de 2017

Mercadillo Gastronómico

Muy buenas a todos!!! Este fin de semana hemos tenido algo nuevo, los Scouters(monitores) nos hemos cambiado de sección para conocer la manera que tienen de trabajar todas las ramas. Todas las secciones han realizado la misma actividad que consistía en un taller de cocina y posteriormente hacer un mercadillo gastronómico con todo el grupo junto. En ese mercadillo cada seisena, patrulla... explicaba cual era su plato, sus ingredientes y su preparación.
A todos nos gusto mucho la idea y seguro que repetimos, aquí os dejamos unas fotos de lo bien que nos lo pasamos.













martes, 31 de enero de 2017

¡Actividades del Sábado 28!

¿Qué tal la semana? Bueno, retomamos un poquito el Blog para contaros lo que hemos hecho este sábado, que ha sido bastante movidito.

La manada realizó el día del amigo, que salió estupendamente mientras jugaban a un cluedo en busca del asesino de Spiderman. ¿Quién fue?.

La sección scout salio de los locales para ir al antiguo colegio San Mateo. Allí es donde la "Asociación de Break Dance Salamanca" entrena y baila cada día. Estuvieron haciendo un taller sobre cultura urbana y por supuesto bailamos gracias a la gran master class de nuestro scouter Arturo.

La unidad esculta estuvo terminando de decorar y arreglar su sala. Va a quedar estupenda!!

Y por último pero no menos importante, el clan rover, estuvo avanzando en su descubierta y proyectos personales.